La legislación actual en materia de alquiler de vivienda trata de conjugar los intereses particulares y la protección del arrendatario por parte del Estado, como forma de hacer efectivo el derecho constitucional a la vivienda.
Sin embargo, el alquiler de garaje puede quedar al margen de esa protección, según cuáles sean las características del contrato que se celebra.
En el presente artículo vamos a analizar qué normativa se aplica al alquiler de plazas de garaje en cada situación.
